Con la proclamación de la II República, en 1931, se constituye una agrupación socialista con sede en la vivienda de Fortunato Moreno. El sindicato U.G.T. tenía local abierto en Los Cervantes contando con una afiliación aproximada de ochenta trabajadores entre jornaleros, albañiles y obreros de hornos y bóvilas. La Sociedad de Socorro Obrero atendía económicamente a sus socios contribuyentes y familias en caso de enfermedad y muerte.
Desde el mismo momento que se produce el golpe de estado militar los sindicatos U.G.T. y C.N.T. tomarán, como medida de defensa, el control político y económico de la ciudad y de los pueblos. Esto creará una situación revolucionaria que desbordará al gobierno republicano y al ayuntamiento de Cartagena pues incautan y socializan bienes y propiedades como ocurrió en La Palma con las fincas de Las Casas Grandes y El Alto. Los militares anarquistas las ocupan y eliminan parte de su viñedos para cultivar cereales, siguiendo la línea de actuación del sindicato C.N.T.de hacer la revolución de manera inmediata en todo el pais.
La quema de imágenes de santos y otros objetos de culto sagrado fue otro hecho común en aquellos primeros días poteriores al levantamiento militar, en que era evidente el vacío de poder de las instituciones republicanas. En La Palma se les prendieron fuego en el solar del recreo, hoguera que impresionó hondamente a todos cuantos la vieron. El niño Tomás Lorca evitó que fueran pasto de las llamas la cara de Santa Florentina y los ojos de la Purísima. EL templo parroquial se convertirá en almacén de automóviles militares y repuestos de la aviación. Se habilitaron como hospitales la finca de "la Flora" y las escuelas.
El acorazado Jaime I, bajo control anarquista, atraca en el puerto de Cartagena y su marinería realizará actos violentos contra personas de ideología derechista. Llegan a nuestro pueblo para "dar el paseo" a algún cacique pero la intervención del socialista Geromo Pagán evita el derramamiento de sangre.
En el mes de marzo de 1.939 llegan a La Palma alrededor de mil soldados de la 223 Brigada de Galán y el Campesino junto a los comisarios soviéticos. Se instalan en los almacenes y en las numerosas bodegas de nuestra localidad. La intendencia se ubicará en la vivienda de Javier Pérez "el Ropero" en la calle Pedro del Balso. En nuestro pueblo tendrán refugio cientos de personas venidas de Cartagena y de otros puntos de España que evitando la crueldad del frente se instalarán en viviendas de familiares y amigos.
Cuando acaba la guerra son enviados a los campos de concentración de Formentera (Islas Baleares) y Albatera (Alicante) cinco palmesanos militantes de C.N.T., regresando con vida tan sólo uno de ellos. La guerra civil provocó en La Palma una quincena de muertos de uno y otro bando, ascendiendo en todo el término municipal la cantidad a 1.304 muertos.
Con la victoria del general Franco se organiza la Falange Española y Tradicionalista de las Jons en el Casino, a cuyo frente estarán sucesivamente como jefes locales: Alberto Duelo, Alberto Duarte, Juan Antonio Soto, Juan Antonio López y durante breve espacio de tiempo Angel celdrán. En este mismo local tendrá su sede la Sección Femenina que representará Florentina León. El Auxilio Social, cuya misión será garantizar el alimento a los más necesitados, estará en las Escuelas Públicas.
Se llevan a cabo castigos humillantes como cortes de pelo y empleo de aceite de ricino, inaugurándose una etapa de estricta moral católica.
Comienza el racionamiento de los alimentos básicos y como consecuencia el estraperlo.
La Falange, partido único, tendrá la misión de encuadrar a las masas, aleccionándolas en la nueva ideología. En un primer momento se volcarán en la formación del espíritu nacional de niños y jóvenes con desfiles en los que se empleaban fusiles de madera. Muy pronto la organización falangista quedará reducida a una mera oficina situada en el piso de la plaza Manuel Zamora donde se otorgarán permisos, recomendaciones y salvoconductos par poder viajar.
FUENTE:
SANCHEZ CONESA, José: La Palma, un pueblo cuenta su historia.Torre Pacheco. 1998.